6.8.10
3.8.10
Una entrevista en el infierno, por Diego Rosemberg
O artigo abaixo saiu no jornal argentino Pagina 12 (26/07/2010) e foi enviado por Nelson Kuperman.
La editorial Capital Intelectual acaba de publicar una biografía de Marshall Meyer, que comienza relatando la visita que el rabino y Héctor Timerman realizaron a Etchecolatz, en busca de Jacobo Timerman. Aquí, fragmentos de los primeros capítulos.
Cuando sonó el teléfono, el rabino salió disparado. No le importó que faltaran pocas horas para el inicio del Shabat ni para el servicio religioso que, como todos los viernes por la noche, debía oficiar en la sinagoga de su comunidad, Bet El, en el barrio de Belgrano. Marshall Meyer había escuchado del otro lado de la línea la voz angustiada de Héctor Timerman, que le decía que no sabía dónde habían trasladado a su padre, Jacobo, secuestrado por segunda vez por un grupo de tareas de la dictadura militar, en julio de 1977. Héctor había recorrido Tribunales, la Casa de Gobierno y el Primer Cuerpo del Ejército y en ningún sitio recibía información sobre el paradero de su papá, el director del diario La Opinión, que había desaparecido de su celda del Departamento Central de la Policía Federal. Desesperado, decidió ir a pedir información en persona al comisario Miguel Etchecolatz, Director de Investigaciones de la temible Policía Bonaerense y mano derecha del general Ramón Camps, número 1 en el aparato represivo de la provincia de Buenos Aires en aquellos años oscuros.
El hijo del mítico periodista –que entonces tenía 23 años– no se animaba a ir solo y por eso acudió a Meyer, que estaba conteniendo espiritualmente a su familia desde que los militares habían detenido por primera vez a su padre, el 15 de abril de 1977.
Meyer escuchó con atención el relato de Héctor y no dudó ni un instante en acompañarlo y viajar hasta el mismísimo infierno para disputarle, cara a cara, uno de sus fieles al diablo. En el camino hacia La Plata habían acordado que sólo hablaría Héctor, que preguntaría por su padre y que no entraría en discusiones sobre los motivos de la detención ni el trato humillante que había recibido desde que se lo llevaron. Cuando llegaron a la Jefatura de la Policía Bonaerense debieron soportar una larga espera hasta que Etchecolatz los hizo pasar a su oficina. Como habían convenido, el único que habló fue Héctor: dijo que su padre había sido trasladado, que desconocía su paradero y agregó que su madre tenía los nervios destrozados. Fue un monólogo que duró unos diez minutos hasta que, sin más que decir, el joven calló y la oficina quedó invadida por un silencio que aturdía. Etchecolatz, que exhibía su mejor mirada torva, aprovechó el vacío y apuntó con sus ojos a Meyer.
–Y usted, cura, ¿quién es? –prepoteó el comisario, que recién en 2006 fue condenado a cadena perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos como funcionario de la dictadura militar que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983.
El rabino no se amilanó. Se levantó de su silla, a paso firme dio la vuelta al escritorio que lo separaba de Etchecolatz, se detuvo a escasos treinta centímetros y mirándolo a la cara lo increpó:
–Este cura es un pastor que busca a una oveja de su rebaño y sé que vos sos el ladrón que te la llevaste. Soy el pastor de Jacobo Timerman y vos tenés a mi oveja. No me voy hasta que no me la devuelvas –dijo Meyer, que tuteaba a todo el mundo, aun a quienes despreciaba profundamente. Así había aprendido a hablar castellano en 1959, cuando llegó desde su Nueva York natal a la Argentina, pensando en quedarse apenas dos años y sin sospechar que viviría aquí un cuarto de siglo. La mirada desorbitada de Etchecolatz, de pronto, cambió de destinatario.
Ahora apuntaba a Héctor Timerman, que ante tanta tensión también se había parado. Por primera vez, el policía buscó cierta –pero infeliz– complicidad con él:
–Por bastante menos que esto, acá hay muchos que... –el comisario interrumpió en seco la oración y comenzó a agitar una de sus manos hacia el cielo. A los dos visitantes les quedó claro el significado. No fue ésa la primera ni la última amenaza que recibió Meyer en su estadía en la Argentina. Pero como a todas, le restó –o hizo que le restaba– importancia. Héctor Timerman le pidió por favor al rabino que se sentara y le rogó al comisario para que volvieran a hablar sobre el destino de su padre. Etchecolatz finalmente se sentó y sin abandonar el tono marcial le dijo:
–Vuelva a su casa. A las 15 horas lo van a llamar con una dirección donde podrá ver que su padre está vivo.
Con puntualidad suiza, el teléfono de la familia Timerman sonó ese viernes a las tres de la tarde. Un emisario de Etchecolatz les dio una dirección en el municipio de Quilmes. Hasta allí fueron Meyer, Héctor y Risha, la esposa de Jacobo. Cuando llegaron al lugar advirtieron que se trataba de una comisaría legalmente constituida. Como al religioso no lo dejaron entrar, sólo ingresaron Risha y Héctor, que se preguntaba intranquilo si todo no sería una trampa de los represores para deshacerse del rabino.
Después de un largo rato, llegó un patrullero del que bajó Jacobo, quien se sorprendió al ver a su familia. No los dejaron hablar, sólo pudieron verse las caras durante cinco minutos. No obstante, los Timerman recuperaron cierta tranquilidad: interpretaron que el hecho de haber podido ver a Jacobo con vida en una dependencia legal haría que fuera mucho más difícil para los militares asesinarlo.
Cuando Héctor, Risha y Meyer emprendieron el regreso ya había comenzado a anochecer. Héctor no decía nada, pero aceleraba cada vez más. Quería regresar rápido a la Capital porque con la salida de la primera estrella había comenzado el Shabat; lo mortificaba pensar que por haberlo acompañado a ver a su padre, el rabino no llegara a tiempo para oficiar la ceremonia religiosa en Bet El y, encima, se viera obligado a violar los preceptos religiosos que, entre otras cosas, prohíben viajar a los judíos observantes en el día más sagrado de la semana, aquel que consagran a Dios.
–¿Por qué corrés? –preguntó Meyer, el único que se atrevió a romper el silencio en el viaje de vuelta.
–Es Shabat –quiso justificarse Héctor Timerman.
–Acaso no sabés que para salvar una vida se puede violar cualquier mandamiento. Salvamos la vida de tu papá y sería una pena que nos matemos en un choque. Así que manejá tranquilo, que de la teología me ocupo yo.
Marca de origen
La vida de Marshall Theodore Meyer parecía predestinada desde el mismo día en que nació, el 25 de marzo de 1930. Sus padres, Anita e Isaac, habían elegido llamarlo con ese nombre en homenaje a Louis Marshall, un prestigioso abogado y presidente del Consejo Judío Americano que fue abanderado de la defensa de los derechos civiles de las minorías. Mediante un acuerdo judicial, el jurista había logrado –entre otros méritos– que el entonces hombre más rico de América, el poderoso Henry Ford, se retractara de sus manifestaciones antisemitas vertidas en una serie de ensayos llamada El judío internacional: el problema más grande del mundo.
(...)
Marshall Meyer nació en Flatbush, un barrio neoyorquino del distrito de Brooklyn. Sus abuelos maternos habían llegado en 1888, desde Odessa. Para ese entonces, sus abuelos paternos llevaban casi tres décadas en los Estados Unidos. El pequeño Marshall era el tercer hijo de un matrimonio que había alcanzado una buena posición económica durante la Primera Guerra Mundial fabricando y vendiendo uniformes de combate, sobre todo a Francia y Bélgica.
(...)
Cuando cumplió los 13 años, Marshall realizó el bar mitzvá –la ceremonia por la cual los judíos adquieren la mayoría de edad en términos religiosos– con el rabino
Zeev Nelson del templo Beth Jacob, de Norwich, una sinagoga que había sido fundada en 1929. Aquella oportunidad en que leyó los libros sagrados del judaísmo fue la primera vez que habló en un púlpito para los feligreses. Casi al mismo tiempo, el pequeño Meyer ingresó en la Norwich Free Academy para cursar la escuela media. No sólo se destacaba en los estudios regulares, también en las clases de teatro, de educación física y de música. Desde muy chico, Marshall se había convertido en un entusiasta melómano, contagiado por su cuñado Karl Meyers, quien había dirigido en Alemania el Teatro de Opera Königsberg.
(...)
Las innovadoras ceremonias religiosas que oficiaba Meyer en la sinagoga Bet El, de Belgrano, también estaban impregnadas de ópera. El rabino –según describió alguna vez Jacobo Timerman– tenía una voz de barítono que sobresalía entre todas las demás. "En las actuales ceremonias de Bet El –confiesa el rabino Daniel Goldman– todavía cantamos algunas arias que Marshall había adaptado al hebreo." En el departamento que los Meyer ocupaban en la calle Zapiola, de Belgrano, la música funcionaba como un bálsamo en los oscuros años de la dictadura. Un imponente piano de cola presidía un living de importantes dimensiones y el rabino era capaz de ponerse a cantar para levantarle el ánimo a más de un perseguido por la dictadura militar que se refugiaba en su casa. "Cuando tuvimos que partir, fue muy repentino. Teníamos pocas horas. Marshall trató de darnos ánimo y nos dijo: 'Vengan a comer algo a casa'. Debemos haber llegado con unas dos horas de retraso y él tenía un bastón y un sombrero de paja y nos cantó maravillosas canciones de vaudeville", recordó Robert Cox, entonces director de The Buenos Aires Herald, uno de los poquísimos medios de comunicación que denunció las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura militar. Cox –que debió exiliarse en Carolina del Sur, Estados Unidos– calificaba al rabino como un ser erudito, capaz de invocar tanto a los profetas como a Shakespeare y lo definía como una mezcla de los compositores estadounidenses Leonard Bernstein y George Gershwin.
Una de las hijas de Meyer, Dodi, también recuerda aquella noche que combinaba la angustia del fugitivo con la celebración por la supervivencia: "Amenazaron a los chicos de Cox, trataron de secuestrarlos y se salvaron por un pelo. Esa misma noche vinieron a casa e hicimos una gran fiesta para ellos, decoramos la casa con banderas de Estados Unidos y todo. Luego se fueron".
28.7.10
Museu Chagall em Nice
Marc Chagall "recebeu" dos franceses esse museu em sua homenagem ainda em vida, um caso singular. A sala com as obras que parecem pular da Biblia é emocionante...e por mais que se tenha visto o artista em locais distintos, e em obras mais grandiosas, esse lugar é especial, o azul dos Alpes Maritimes, antessala da Provence, brilhando do lado de fora, no alto e no mar, e a gente pensando na perenidade da arte, e na vitalidade desses homens geniais que sobreviveram aos maiores contratempos (para não falar nas tragédias do século XX). No momento, o Museu Chagall tem uma mostra especial sobre o direito e o avesso, o lado reverso das coisas... Mais em http://www.musee-chagall.fr/.
No mais, estou "en vacances" e volto no fim de agosto, hopefully!
Brunch musical
Recebi de Marcel Gottlieb:
Carissimos,
Estarei fazendo um Brunch musical, em que o tema é a musica judaica. Quem se interessar deve reservar o mais breve possível, porque só tem lugar para 20 pessoas.
Coloco a seguir (como sempre) os vídeos que serão passados.
Está ótimo, não é necessário conhecimento musical, nem de cultura judaica, ao contrário, está feito para que possamos abrir mentes em outros horizontes:
"Contribuição Judaica ao Mundo da Música - ontem e hoje"
Pianistas: Rubinstein, Horowitz, Barenboim
Violinistas: Heifetz, Oistrakh, Shaham
Compositores: Gershwin, Simon & Garfunkel
[]'s
Marcel
Programação:
Pianistas do passado:
1. Chopin: Polonaise "Heroica", Op.53
Arthur Rubinstein
Pasadena, CA - USA 1980
2. Schumann: Traumerei - Kinderszenne
Vladimir Horowitz
Moscou, Russia 1986
Pianista do presente:
3. Chopin: Noturno em ré menor, Op.27 n.2
Daniel Barenboim
Teatro Colón, Buenos Aires, Argentina 2000
Violinistas do passado:
4. Paganini: 24o Capricho Op.1
Jascha Heifetz
New York, USA 1954
5. Sibelius: Noturno Op.51 n.3
David Oistrakh
Hall do Conservatório de Moscou, Moscou 1972
Violinista do presente:
6. Sarasate: Fantasia sobre "Carmen" de Bizet Op.25
Gil Shaham
Berlim, Alemanha 1997
Compositor do passado:
7. Gershwin: "Summertime", da ópera "Porgy and Bess"
Kathleen Battle
Metropolitan Museum, New York USA 1991
Compositores do presente:
8. Simon & Garfunkel: "The Sound of Silence"
Paul Simon & Art Garfunkel
Central Park, New York USA 1981
Carissimos,
Estarei fazendo um Brunch musical, em que o tema é a musica judaica. Quem se interessar deve reservar o mais breve possível, porque só tem lugar para 20 pessoas.
Coloco a seguir (como sempre) os vídeos que serão passados.
Está ótimo, não é necessário conhecimento musical, nem de cultura judaica, ao contrário, está feito para que possamos abrir mentes em outros horizontes:
"Contribuição Judaica ao Mundo da Música - ontem e hoje"
Pianistas: Rubinstein, Horowitz, Barenboim
Violinistas: Heifetz, Oistrakh, Shaham
Compositores: Gershwin, Simon & Garfunkel
[]'s
Marcel
Programação:
Pianistas do passado:
1. Chopin: Polonaise "Heroica", Op.53
Arthur Rubinstein
Pasadena, CA - USA 1980
2. Schumann: Traumerei - Kinderszenne
Vladimir Horowitz
Moscou, Russia 1986
Pianista do presente:
3. Chopin: Noturno em ré menor, Op.27 n.2
Daniel Barenboim
Teatro Colón, Buenos Aires, Argentina 2000
Violinistas do passado:
4. Paganini: 24o Capricho Op.1
Jascha Heifetz
New York, USA 1954
5. Sibelius: Noturno Op.51 n.3
David Oistrakh
Hall do Conservatório de Moscou, Moscou 1972
Violinista do presente:
6. Sarasate: Fantasia sobre "Carmen" de Bizet Op.25
Gil Shaham
Berlim, Alemanha 1997
Compositor do passado:
7. Gershwin: "Summertime", da ópera "Porgy and Bess"
Kathleen Battle
Metropolitan Museum, New York USA 1991
Compositores do presente:
8. Simon & Garfunkel: "The Sound of Silence"
Paul Simon & Art Garfunkel
Central Park, New York USA 1981
13.7.10
Um Bibliotecário Escravo - de Paulo Blank *
Sentados ao redor da mesa de jantar e deixando o pensamento vagar por diferentes assuntos, os amigos aproveitavam a noite fresca da casa em Botafogo quando alguém, achando a conversa um tanto vadia, infiltrou uma palavra-bomba disfarçada de pergunta inocente. Permaneci calado e fingi que não era comigo. Existem assuntos que, na minha idade, evito discutir. Sem considerar o meu silêncio, uma delas correu atrás do meu olhar e quando o encontrou disse cheia de certeza que, em definitivo, entendeu o problema palestino depois de ter assistido “Nossa Música”, um filme do Godard. Segundo concluiu de um diálogo do filme, a razão de tudo era a falta de poetas em Israel. Dito isto calou-se à espera da minha reação.
Quando ela usava a palavra “entender” eu já sabia que ela estava me dizendo que existem situações onde a razão não funciona. O ouvinte, prisioneiro de alguma crença, não consegue alcançar o entendimento do outro. O outro deixa de fazer diferença, faça ele o que fizer. Talvez tenha sido por isso que a Sarita,uma amiguinha da vila e muito mais inocente do que eu, quando quis aderir à malhação do Judas, foi afastada por ser judia e assassina de Deus. Enquanto isto, respaldado na sabedoria materna, eu só saia de casa no sábado de Aleluia depois de ver o fantoche de pano abandonado bem em frente da nossa porta para acabar de arder. Quando as labaredas terminavam e os ânimos se acalmavam, eu voltava à brincadeira na rua passando por cima das cinzas que a mãe varreria no abrigo da noite.
Hoje, teimando em desobedecer à Dona Malka, me pego pensando se as crianças da vila de Sant’Anna não estariam dramatizando um ritual onde acusavam e puniam os judeus pelo crime de matar um Deus que, isso ninguém lhes contava, era tão judeu quanto Judas? Submetendo Judas às pauladas e ao fogo, repetiam o que no passado foi feito aos judeus vingando o assassinato de Deus. Trabalho mental e cultural onde as palavras precisam denunciar e disfarçar com a ajuda de jogos e ritos o mesmo ódio que a qualquer hora pode explodir na mente de pessoas equilibradas. Como aconteceu na Europa culta e racionalista na segunda guerra mundial.
Será que o Ocidente conseguirá um dia desfazer a judaização do judeu enquanto sinônimo de maldade? A palavra judiar não desvela uma cultura que fundiu maldade-satanás-judaísmo numa cadeia de significações cravada no seu mundo mental e afetivo? No Pessach os judeus não costumavam raptar um menino cristão e assassiná-lo com os mesmo suplícios do Deus-menino-Jesus? Na sexta feira da paixão de Cristo, quando depois dos sermões o povo invadia o bairro judeu para vingar com sangue e fogo o eterno morrer e ressuscitar de Jesus, o que faziam não era tornar real o drama encenado na vila de Sant’Anna? Não foi Santo Agostinho que, a propósito de Jesus e os Judeus, ensinou que estes “coroaram-no de espinhos, aviltaram-no cuspindo-lhe na face, flagelaram-no, transpassaram-no com uma lança” acrescentando que, com “na sua dispersão e sua desgraça são um povo testemunha do demônio e da verdade cristã, subsistem para a salvação da nação cristã, mas não para a própria”. Foi assim que ele criou a doutrina do Povo Testemunha.
Os Judeus deveriam sofrer sem ser destruídos para validar permanentemente a verdade da Igreja. Mas, ao ditar esta razão, aceita, difundida e aprimorada ao longo dos séculos, sem perceber, Agostinho equiparava o suplício dos judeus ao sofrimento do Jesus que eles reviviam em seus corpos submetidos à dor. Agostinho, o grande pensador católico, também desenvolveu outra doutrina que se tornou importante na historia das relações da igreja com os de Israel. Segundo aquela doutrina eles seriam o “Bibliotecário Escravo” carregador das antigas Escrituras para provar que estas caducaram na medida em que o filho mais novo triunfara sobre o mais velho.
Diante de tal imaginário cultural quem sou eu para tentar conversar sobre um conflito que arranca as pessoas de seu equilíbrio racional em qualquer lugar do mundo ocidental e cristão?
Bem que a minha mãe me avisou.
( Rio, entre 2007 a 2008 )
Paulo Blank é psicanalista e escritor.
Entretido com a sobremesa e com a taça de um saboroso Tokai que o anfitrião compartilhava conosco, levantei o olhar da torta alemã e respondi que aquilo não era pergunta, era resposta. Pensando em voltar a me ocupar do néctar reluzindo na taça de cristal, dei,inutilmente, a pergunta por respondida.Nem bem retomei a trajetória do garfo em direção à torta quando fui impedido de prosseguir no meu gesto por uma explosão que encheu a noite de gritarias que não pararam mais. Palavras como sionismo e nazismo eram pitéus saboreados com raro prazer apesar da sobremesa tão elogiada. Um dos presentes, antropólogo recém chegado do estrangeiro, quando foi possível, comentou que em suas viagens pelo mundo cansou de ver este assunto, o conflito Israel e palestinos, tirar do sério muitos intelectuais de renome, tornando-os incapazes de qualquer julgamento equilibrado. Coisa que considerei normal.
Em plenos anos dourados, eu era um garoto que brincava carnaval no bloco do sujo e corria com a meninada sobre o chão de pé de moleque na vila em que vivíamos na Rua de Sant’Anna da Praça Onze. Ali, bem no centro do Rio, volta e meia me perguntavam por que não me benzia quando passava um enterro. Quando a minha mãe, judia polonesa que fugiu de sua querida Varsóvia em julho de 1939, me flagrou tentando dar uma resposta à pergunta persistente, vaticinou com ar de quem conhecia aquela prova: “Não adianta, eles não vão te entender”.
Quando ela usava a palavra “entender” eu já sabia que ela estava me dizendo que existem situações onde a razão não funciona. O ouvinte, prisioneiro de alguma crença, não consegue alcançar o entendimento do outro. O outro deixa de fazer diferença, faça ele o que fizer. Talvez tenha sido por isso que a Sarita,uma amiguinha da vila e muito mais inocente do que eu, quando quis aderir à malhação do Judas, foi afastada por ser judia e assassina de Deus. Enquanto isto, respaldado na sabedoria materna, eu só saia de casa no sábado de Aleluia depois de ver o fantoche de pano abandonado bem em frente da nossa porta para acabar de arder. Quando as labaredas terminavam e os ânimos se acalmavam, eu voltava à brincadeira na rua passando por cima das cinzas que a mãe varreria no abrigo da noite. Hoje, teimando em desobedecer à Dona Malka, me pego pensando se as crianças da vila de Sant’Anna não estariam dramatizando um ritual onde acusavam e puniam os judeus pelo crime de matar um Deus que, isso ninguém lhes contava, era tão judeu quanto Judas? Submetendo Judas às pauladas e ao fogo, repetiam o que no passado foi feito aos judeus vingando o assassinato de Deus. Trabalho mental e cultural onde as palavras precisam denunciar e disfarçar com a ajuda de jogos e ritos o mesmo ódio que a qualquer hora pode explodir na mente de pessoas equilibradas. Como aconteceu na Europa culta e racionalista na segunda guerra mundial.
Será que o Ocidente conseguirá um dia desfazer a judaização do judeu enquanto sinônimo de maldade? A palavra judiar não desvela uma cultura que fundiu maldade-satanás-judaísmo numa cadeia de significações cravada no seu mundo mental e afetivo? No Pessach os judeus não costumavam raptar um menino cristão e assassiná-lo com os mesmo suplícios do Deus-menino-Jesus? Na sexta feira da paixão de Cristo, quando depois dos sermões o povo invadia o bairro judeu para vingar com sangue e fogo o eterno morrer e ressuscitar de Jesus, o que faziam não era tornar real o drama encenado na vila de Sant’Anna? Não foi Santo Agostinho que, a propósito de Jesus e os Judeus, ensinou que estes “coroaram-no de espinhos, aviltaram-no cuspindo-lhe na face, flagelaram-no, transpassaram-no com uma lança” acrescentando que, com “na sua dispersão e sua desgraça são um povo testemunha do demônio e da verdade cristã, subsistem para a salvação da nação cristã, mas não para a própria”. Foi assim que ele criou a doutrina do Povo Testemunha.
Os Judeus deveriam sofrer sem ser destruídos para validar permanentemente a verdade da Igreja. Mas, ao ditar esta razão, aceita, difundida e aprimorada ao longo dos séculos, sem perceber, Agostinho equiparava o suplício dos judeus ao sofrimento do Jesus que eles reviviam em seus corpos submetidos à dor. Agostinho, o grande pensador católico, também desenvolveu outra doutrina que se tornou importante na historia das relações da igreja com os de Israel. Segundo aquela doutrina eles seriam o “Bibliotecário Escravo” carregador das antigas Escrituras para provar que estas caducaram na medida em que o filho mais novo triunfara sobre o mais velho.
Diante de tal imaginário cultural quem sou eu para tentar conversar sobre um conflito que arranca as pessoas de seu equilíbrio racional em qualquer lugar do mundo ocidental e cristão?
Bem que a minha mãe me avisou.
( Rio, entre 2007 a 2008 )
Paulo Blank é psicanalista e escritor.
11.7.10
Memória da AMIA
A luta contra a impunidade no caso da AMIA (Associação Mutual Israelita Argentina) prossegue, 16 anos depois do atentado de 18 de julho.
Há uma exposição na própria AMIA, da artista plástica Agustina Galarraga, sobrinha de uma das vítimas; um mural em frente ao edifício da SIGEN, Sindicatura General de la Nación; o popular Centro Cultural Recoleta exibe "Acciones por la Memoria", integrada por diferentes objetos que a AMIA produziu nos últimos anos em cada aniversário; e o Centro Cultural Rojas mostra fotografias feitas logo depois do atentado.
Um novo objeto foi criado pelo Laboratório Elea: trata-se de um álcool em gel que convida a pessoa a livrar-se dos germes, sem lavar as mãos, metáfora da luta para que o tema não seja esquecido e os criminosos sejam punidos. O objeto será distribuído pelas cadeias FarmaPlus e TKL.
Abaixo, post no site http://www.pluraljai.com.ar/
(de José Adaszko)
ERAN padres, hijos, tíos, abuelos, sobrinos, amigos, vecinos, estudiantes, obreros, amas de casa, profesionales. PUDIERON SER padres, abuelos, tíos, amigos, vecinos, estudiantes, obreros, amas de casa, profesionales.
Se cumplen 16 años del criminal atentado terrorista de AMIA.
MEMORIA Y JUSTICIA son dos componentes esenciales en la historia de los pueblos.
VERDAD, MEMORIA Y JUSTICIA, sin esas premisas ninguna sociedad tiene futuro, por lo cual una vez mas las reclamamos.
Primero fue la Embajada de Israel. Luego la AMIA. Sin el esclarecimiento y la condena a los culpables siempre la sociedad Argentina estará expuesta a un nuevo magnicidio.
La impunidad tiene la misma gravedad que el atentado por lo cual exigimos: VERDAD, MEMORIA Y JUSTICIA. Por las víctimas del atentado, por el futuro de nuestros hijos y nietos, clamamos por: VERDAD, MEMORIA Y JUSTICIA.
Ópera em Tel Aviv
Do meu querido "correspondente" em Tel Aviv, o brasileiro Moises Rosenberg, recebo o vídeo que em uma semana foi assistido por 200 mil pessoas no youtube.
9.7.10
4.7.10
Crucificação - Imagens inéditas em museu judaico
(Chagall - Apocalipse em Lilás)
Cross Purposes - Shock and Contemplation in Images of the Crucifixion. Com esse título, a galeria Ben Uri, do Museu de Arte Judaica de Londres, produziu uma pioneira exposição (em cartaz até 19 de setembro). É a primeira vez que um museu judaico no mundo mostra a representação da crucificação, tema evitado até o fim do século XIX pelos artistas judeus (e pelos islâmicos).
Na mostra estão representados 21 artistas do século XX, entre eles os judeus Samuel Bak (sobrevivente do Holocausto, lituano, vive hoje em Israel), Emmanuel Levy (inglês) e Marc Chagall (com o quadro recentemente descoberto 'Apocalypse en Lilas'). As obras expostas fogem da iconografia estritamente religiosa, em geral edificante, para dar lugar a expressões de angústia e a comparações que envolvem questões políticas. O público se inquieta e se espanta.
O quadro de Emmanuel Levy, de 1942, foi um protesto em sua época, auge da Segunda Guerra, quando muitos artistas judeus ingleses se exasperavam diante da demora do seu governo em admitir publicamente o extermínio dos judeus na Europa.
Cristo com o xale ritual e os filactérios na cruz, a palavra ‘Jude’ (‘Judeu’) escrita em sangue acima de sua cabeça, e as fileiras de cruzes brancas compondo a paisagem, ecoam o martírio de cristãos, mas também o martírio judaico, já que no momento da pintura milhões estavam sendo enviados à morte nos campos de extermínio.

A galeria possui outros importantes artistas judeus ingleses, como Solomon J. Solomon, Mark Gertler e Jacob Epstein. O quadro mais popular de Emmanuel Levy ali é (ao lado) Dois Rabinos com as Tábuas da Lei.
Cross Purposes - Shock and Contemplation in Images of the Crucifixion. Com esse título, a galeria Ben Uri, do Museu de Arte Judaica de Londres, produziu uma pioneira exposição (em cartaz até 19 de setembro). É a primeira vez que um museu judaico no mundo mostra a representação da crucificação, tema evitado até o fim do século XIX pelos artistas judeus (e pelos islâmicos).
Na mostra estão representados 21 artistas do século XX, entre eles os judeus Samuel Bak (sobrevivente do Holocausto, lituano, vive hoje em Israel), Emmanuel Levy (inglês) e Marc Chagall (com o quadro recentemente descoberto 'Apocalypse en Lilas'). As obras expostas fogem da iconografia estritamente religiosa, em geral edificante, para dar lugar a expressões de angústia e a comparações que envolvem questões políticas. O público se inquieta e se espanta.
O quadro de Emmanuel Levy, de 1942, foi um protesto em sua época, auge da Segunda Guerra, quando muitos artistas judeus ingleses se exasperavam diante da demora do seu governo em admitir publicamente o extermínio dos judeus na Europa.
Cristo com o xale ritual e os filactérios na cruz, a palavra ‘Jude’ (‘Judeu’) escrita em sangue acima de sua cabeça, e as fileiras de cruzes brancas compondo a paisagem, ecoam o martírio de cristãos, mas também o martírio judaico, já que no momento da pintura milhões estavam sendo enviados à morte nos campos de extermínio.

A galeria possui outros importantes artistas judeus ingleses, como Solomon J. Solomon, Mark Gertler e Jacob Epstein. O quadro mais popular de Emmanuel Levy ali é (ao lado) Dois Rabinos com as Tábuas da Lei.
Israelenses desaprovam ultra-ortodoxos
Uma pesquisa de opinião pública divulgada pelo jornal Jerusalem Post em 02.07. mostra que 58% dos israelenses apoiam um governo de coalizão nacional que inclua o Kadima, mas não os partidos ultra-religiosos, que nas últimas semanas estiveram no centro de questões legais e levaram milhares de pessoas às ruas em protesto.
Entre os entrevistados, 95% dos que se declaram seculares e 62% dos ortodoxos moderados desaprovaram os haredim (ultra-ortodoxos). Segundo a pesquisa, 83% dos israelenses judeus consideram injusta a luta dos pais ashkenazim ultra-ortodoxos para separar suas filhas das meninas sefaradim na escola Emmanuel, um caso que provocou polêmica. Ademais, 75% da população apóia a decisão da Suprema Corte de extinguir, do orçamento de 2011, o financiamento para alunos de yeshivot casados. A Suprema Corte determinou que o financiamento público dos religiosos configura uma discriminação, já que esse tipo de pagamento não é feito aos alunos de universidades.
"Os israelenses não estão mais dispostos a aceitar a venda do sionismo e do futuro de Israel aos partidos haredim através de acordos políticos dúbios. Está na hora do Primeiro-Ministro Netanyahu ouvir o clamor popular e estabelecer um governo de unidade nacional capaz de fazer emergir uma revolução civil extremamente necessária", disse o rabino Uri Regev, diretor da Hiddush – Pela Liberdade Religiosa e a Igualdade em Israel. "Esse é um momento de emergência. O caráter democrático e sionista de Israel está sob ataque. Netanyahu tem que dizer aos partidos haredim: Basta!".
A pesquisa foi feita em 27 e 28 de junho.
30.6.10
Orgulho judaico
Nos EUA, circulam milhares de carros com placas personalizadas, inclusive em idish e hebraico. Tem gente que até coleciona fotos delas. Veja mais clicando em PLACAS, site do San Diego Jewish World. A palavra acima quer dizer "gente" (ser humano "do bem"), as duas abaixo significam "ousadia" e "vovó", e Shalom todo mundo sabe o que é...
24.6.10
Cabaré Canja Only Yuch
Brasil ganhou no jogo ? - Yuch para celebrar e para a ressaca!
Brasil perdeu ? (quase impossível) - Yuch para curar as tristezas
A milenar canja de galinha judaica, receita inesquecível, estará no palco do Teatro Candido Mendes no dia 28 de junho, a partir das 19h30m, em tempo real, servida a quem comparecer ao Cabaré Canja Only Yuch, montagem cujo título brinca com a música eternizada pelos The Platters nos anos 50.
Participam do espetáculo o engenheiro, inventor e oboísta Leo Fuks (criador de uma incrível e maravilhosa “orquestra” de bicicletas, a Cyclophonica), o ator Sergio Stern e o violonista e compositor Eduardo Camenietzki.
Brasil perdeu ? (quase impossível) - Yuch para curar as tristezas
A milenar canja de galinha judaica, receita inesquecível, estará no palco do Teatro Candido Mendes no dia 28 de junho, a partir das 19h30m, em tempo real, servida a quem comparecer ao Cabaré Canja Only Yuch, montagem cujo título brinca com a música eternizada pelos The Platters nos anos 50.
Participam do espetáculo o engenheiro, inventor e oboísta Leo Fuks (criador de uma incrível e maravilhosa “orquestra” de bicicletas, a Cyclophonica), o ator Sergio Stern e o violonista e compositor Eduardo Camenietzki.
23.6.10
Feilhaber, menino do Rio
Carioca, 25 anos e torcedor do Botafogo, Benny Feilhaber já mereceu campanha da torcida alvinegra na internet para que o contratassem. O rapaz, que atuou no Hamburgo e agora está no AGF Aarhus, da Dinamarca, é um dos três jogadores judeus no time dos EUA que disputa a Copa do Mundo na África do Sul e toda vez que vem ao Rio joga futebol no Centro Adolfo Bloch, na Barra da Tijuca.
Benny tinha seis anos quando se mudou para os EUA devido ao trabalho do pai, Alberto, na Petrobras. Aliás, este também é um craque no gramado, garante o avô paterno, Friedrich Feilhaber, engenheiro aposentado que vive no Leblon e é fã de futebol. Ele chegou ao Brasil em 1939, aos 14 anos, e logo virou botafoguense. Encantou-se com o time (que perdeu!) durante um jogo contra o Fluminense, quando era apenas um imigrante recém-vindo de Viena com a mãe e o pai, advogado, fugindo das restrições impostas aos judeus na Áustria.
A família aportara no Rio de passagem para o Paraguai, mas acabou conseguindo o desejado visto para ficar. Friedrich se formou na Escola Nacional de Engenharia em 1947 e atuou principalmente na área de telefonia, além de ter trabalhado por dez anos na Alemanha. Os dois filhos também são engenheiros bem sucedidos e Benny, um dos quatro netos, cursou Engenharia na Califórnia, mas interrompeu a faculdade para se profissionalizar como jogador.
Benny Feilhaber disputou a Copa América de 2007, na Venezuela, depois de ter feito o gol da vitoria de sua seleção sobre o México na final da Copa Ouro no mesmo ano. Também disputou os Jogos Olímpicos de Verão de 2008, com o time sub-23 dos Estados Unidos, em Pequim. Em 2009, esteve na Copa das Confederações, na África do Sul.
Presente de Franco para Hitler
A ditadura franquista ordenou aos governadores das províncias espanholas, em 1941, que elaborassem uma lista dos judeus que viviam no país (cerca de 6 mil), e a entregou ao regime nazista para que a incluísse nos seus planos de solução final. A história da colaboração foi publicada domingo en detalhes pelo jornal El País. Clique AQUI para ler (em espanhol).

A Espanha flertou com o Eixo, mas acabou não aderindo. Quando a Alemanha perdeu a guerra, muitos dos indícios da colaboração foram apagados e Franco divulgou que havia contribuído para salvar milhares de judeus sefaradis do nazismo, tendo até recebido agradecimentos do governo israelense.
A ordem, expedida pela Dirección General de Seguridad, ficou oculta durante décadas e veio à tona porque o jornalista Jacobo Israel Garzón teve acesso a um documento guardado no Arquivo Histórico Nacional e o publicou na revista Raíces. Nela, eram solicitadas informações sobre "los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia (...) indicando su filiación personal y político-social, medios de vida, actividades comerciales, situación actual, grado de peligrosidad, conceptuación policial".

A Espanha flertou com o Eixo, mas acabou não aderindo. Quando a Alemanha perdeu a guerra, muitos dos indícios da colaboração foram apagados e Franco divulgou que havia contribuído para salvar milhares de judeus sefaradis do nazismo, tendo até recebido agradecimentos do governo israelense.
A ordem, expedida pela Dirección General de Seguridad, ficou oculta durante décadas e veio à tona porque o jornalista Jacobo Israel Garzón teve acesso a um documento guardado no Arquivo Histórico Nacional e o publicou na revista Raíces. Nela, eram solicitadas informações sobre "los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia (...) indicando su filiación personal y político-social, medios de vida, actividades comerciales, situación actual, grado de peligrosidad, conceptuación policial".
Divergências em Jerusalém
De Ehud Barak, 68 anos, Ministro da Defesa de Israel, sobre o projeto da prefeitura de Jerusalém de demolir 22 casas de famílias palestinas na parte oriental da cidade, anexada desde 1967: “não é a primeira vez que [as autoridades municipais] demonstram falta de bom senso e de timing” (Barak é o único ministro de centro no atual gabinete israelense, direitista).
De Shimon Peres, 86 anos, presidente de Israel, em entrevista ao jornal Los Angeles Times:
[ sobre o declínio, que a muitos parece definitivo, do Partido Trabalhista e da esquerda israelense]
" Esse é um julgamento precipitado. Em outros países, a diferença entre esquerda e direita é econômica e social. Em Israel, tinha sido “dois Estados” [a posição da esquerda] ou “um Estado” [a posição da direita]. Acontece que a direita adotou o lema da esquerda [ apoiando um Estado palestino] e isso confundiu a diferença. De modo que a esquerda acha que venceu ideologicamente, mas não está vencendo politicamente".
E, na mesma entrevista: “Eu costumava ser o mais controvertido [líder]. Hoje, sou o mais popular. Não sei o que me fez mais feliz, realmente não sei. Gosto do confronto. Não acho que líderes devam agradar, eles devem conduzir. Ser líder não é estar por cima, ser líder é estar à frente”.
Local onde a prefeitura de Jerusalém quer construir um parque
De Shimon Peres, 86 anos, presidente de Israel, em entrevista ao jornal Los Angeles Times:
[ sobre o declínio, que a muitos parece definitivo, do Partido Trabalhista e da esquerda israelense]
" Esse é um julgamento precipitado. Em outros países, a diferença entre esquerda e direita é econômica e social. Em Israel, tinha sido “dois Estados” [a posição da esquerda] ou “um Estado” [a posição da direita]. Acontece que a direita adotou o lema da esquerda [ apoiando um Estado palestino] e isso confundiu a diferença. De modo que a esquerda acha que venceu ideologicamente, mas não está vencendo politicamente".
E, na mesma entrevista: “Eu costumava ser o mais controvertido [líder]. Hoje, sou o mais popular. Não sei o que me fez mais feliz, realmente não sei. Gosto do confronto. Não acho que líderes devam agradar, eles devem conduzir. Ser líder não é estar por cima, ser líder é estar à frente”.
Reflexões a calar
Nem toda reflexão deve ser dita, nem toda palavra deve ser escrita, nem todo escrito deve ser impresso – cito o rabino Menahem Mendel de Kotzk (1787-1859; líder de uma dinastia hassídica) para explicar o silêncio do blog sobre os recentes acontecimentos em Israel. Em meio a tantas análises, e a tantas reações passionais, lembro aos amigos que este espaço não é "pessoal" stricto sensu, por ser veiculado por uma instituição cultural cuja diretoria abriga, como é de praxe nas democracias ocidentais (ufa, que alívio!!), distintas tendências ideológicas e práticas judaicas.
E aí vai outra citação, imperdível, do mesmo rabino de Kotzk, repetida por autores variados, pois toca em identidade e reconhecimento, questões profundas e mal resolvidas. Eu a li recentemente na peça Art, da francesa Yasmine Reza, e num texto do rabino Nilton Bonder, e está em várias línguas e contextos na internet.
Se eu sou eu porque eu sou eu, e se você é você porque você é você, então eu sou eu e você é você (e podemos dialogar). Se, porém, eu sou eu porque você é você, e se você é você porque eu sou eu, então eu não sou eu e você não é você (e não há possibilidade de entendimento).
E aí vai outra citação, imperdível, do mesmo rabino de Kotzk, repetida por autores variados, pois toca em identidade e reconhecimento, questões profundas e mal resolvidas. Eu a li recentemente na peça Art, da francesa Yasmine Reza, e num texto do rabino Nilton Bonder, e está em várias línguas e contextos na internet.
Se eu sou eu porque eu sou eu, e se você é você porque você é você, então eu sou eu e você é você (e podemos dialogar). Se, porém, eu sou eu porque você é você, e se você é você porque eu sou eu, então eu não sou eu e você não é você (e não há possibilidade de entendimento).
Amsterdam contra o antissemitismo
[ Purim na sinagoga de Amsterdam, 2007 ]
O prefeito de Amsterdam, Lodewijk Asscher, vai colocar nas ruas policiais disfarçados de judeus ortodoxos, para identificar antissemitas que podem se tornar violentos. Segundo notícia do jornal inglês Daily Telegraph, que cita a mídia holandesa, a decisão foi tomada depois que aumentaram os incidentes em que judeus usando quipás têm sido alvo de xingamentos, ameaças e cusparadas.
Um filme feito recentemente por uma empresa privada judaica mostra jovens fazendo a saudação nazista e gritando com um rabino em distintos pontos da cidade.
A prefeitura não está inovando: policiais holandeses disfarçados/as de prostitutas, homossexuais e idosos já coibem agressões e assaltos em áreas como o distrito da "luz vermelha".
O prefeito de Amsterdam, Lodewijk Asscher, vai colocar nas ruas policiais disfarçados de judeus ortodoxos, para identificar antissemitas que podem se tornar violentos. Segundo notícia do jornal inglês Daily Telegraph, que cita a mídia holandesa, a decisão foi tomada depois que aumentaram os incidentes em que judeus usando quipás têm sido alvo de xingamentos, ameaças e cusparadas.
Um filme feito recentemente por uma empresa privada judaica mostra jovens fazendo a saudação nazista e gritando com um rabino em distintos pontos da cidade.
A prefeitura não está inovando: policiais holandeses disfarçados/as de prostitutas, homossexuais e idosos já coibem agressões e assaltos em áreas como o distrito da "luz vermelha".
17.6.10
Os judeus não inventaram a agulha que faz esquecer - por Eva Spitz*
Entre os bons filmes que tratam de questões relativas aos judeus, mas pertinentes a qualquer pessoa, está em cartaz Mary and Max, dirigido e roteirizado por Adam Elliot, em que um sujeito totalmente solitário, novaiorquino de 44 anos, judeu, órfão de mãe suicida, sem pai, auto-estima no dedão do pé, comedor de chocolate compulsivo, catador de guimbas de cigarro na rua, que à medida que envelhece cresce para os lados, se depara com a sua alma gêmea, do outro lado do planeta, via correspondência...
Detalhe, o filme é um desenho animado em que os dois personagens são criados a partir de massinhas, e vivem numa realidade marrom, um, numa realidade em preto e branco, outro. Diferença de idade: 36 anos. Êpa, não se trata de pedofilia... Algo muito mais profundo, da ordem da solidão e dos maus tratos da infância, os une.... Mary, australiana cuja mãe é repulsiva e alcoólatra e o pai, um operário rude e simplório, tem como único amigo um galo. Já Max é adulto, mora do outro lado do planeta e "gostaria de morar na Lua, para não ter contato com as pessoas".
Ela é uma menina triste, escorraçada na escola, cercada de pessoas falidas mas jovem o bastante para que o seu caminho repentinamente se abra, graças a uma carta que escreve aleatoriamente e vai parar na casa do Max...A nascente e inusitada amizade virtual com o judeu detonado, devorado pela culpa de não conseguir ser quem ele gostaria de ser, a leva a crescer e se tornar alguém que pode escrever um livro, ter um filho.....Para Max, as cartas de Mary são um alento, mas nada o livra da culpa e dos fatos arrasadores do seu passado que minaram o seu caminho....
.....Saio desse filme e vou ver Mother, A busca da verdade, do cineasta sul-coreano Bong Joon-ho, que já assinou outras obras primas (O Hospedeiro e Memórias de um assassino). O filme gira em torno de uma mulher que busca incansavelmente descobrir o homem que incriminou seu filho por um crime. Ela exerce a acupuntura não oficialmente nos becos de uma Coréia que não estamos acostumados a ver na televisão, pobre e desumana.
Essa mulher tem uma técnica infalível para se livrar da dor, da culpa, dos erros. Ela descobriu uma agulhada infalível, na coxa, que ajuda a pessoa a esquecer tudo de ruim que lhe tenha acontecido. Essa mãe devotada que quer proteger o filho, considerado por ela e pelos demais um retardado, tenta livrá-lo desesperadamente de uma acusação de assassinato, mas seu amor acaba se revelando um amor doentio capaz de matar e matar....amar e amar....tão pungentemente real...
Qual a ligação com o filme do judeu Max? Me ocorreu que os judeus – como o Max do filme – deveriam aprender a aplicar a tal agulha.... De fato, não conhecemos esta agulha que faz esquecer. Podíamos até comercializá-la. Seria com certeza “um bom negócio”.
* Eva Spitz é jornalista e assessora de comunicação.
Detalhe, o filme é um desenho animado em que os dois personagens são criados a partir de massinhas, e vivem numa realidade marrom, um, numa realidade em preto e branco, outro. Diferença de idade: 36 anos. Êpa, não se trata de pedofilia... Algo muito mais profundo, da ordem da solidão e dos maus tratos da infância, os une.... Mary, australiana cuja mãe é repulsiva e alcoólatra e o pai, um operário rude e simplório, tem como único amigo um galo. Já Max é adulto, mora do outro lado do planeta e "gostaria de morar na Lua, para não ter contato com as pessoas".
Ela é uma menina triste, escorraçada na escola, cercada de pessoas falidas mas jovem o bastante para que o seu caminho repentinamente se abra, graças a uma carta que escreve aleatoriamente e vai parar na casa do Max...A nascente e inusitada amizade virtual com o judeu detonado, devorado pela culpa de não conseguir ser quem ele gostaria de ser, a leva a crescer e se tornar alguém que pode escrever um livro, ter um filho.....Para Max, as cartas de Mary são um alento, mas nada o livra da culpa e dos fatos arrasadores do seu passado que minaram o seu caminho....
.....Saio desse filme e vou ver Mother, A busca da verdade, do cineasta sul-coreano Bong Joon-ho, que já assinou outras obras primas (O Hospedeiro e Memórias de um assassino). O filme gira em torno de uma mulher que busca incansavelmente descobrir o homem que incriminou seu filho por um crime. Ela exerce a acupuntura não oficialmente nos becos de uma Coréia que não estamos acostumados a ver na televisão, pobre e desumana.
Essa mulher tem uma técnica infalível para se livrar da dor, da culpa, dos erros. Ela descobriu uma agulhada infalível, na coxa, que ajuda a pessoa a esquecer tudo de ruim que lhe tenha acontecido. Essa mãe devotada que quer proteger o filho, considerado por ela e pelos demais um retardado, tenta livrá-lo desesperadamente de uma acusação de assassinato, mas seu amor acaba se revelando um amor doentio capaz de matar e matar....amar e amar....tão pungentemente real...
Qual a ligação com o filme do judeu Max? Me ocorreu que os judeus – como o Max do filme – deveriam aprender a aplicar a tal agulha.... De fato, não conhecemos esta agulha que faz esquecer. Podíamos até comercializá-la. Seria com certeza “um bom negócio”.
* Eva Spitz é jornalista e assessora de comunicação.
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